El placer, la oxitocina y el dolor

¿Cómo afecta la segregación de oxitocina en los cuerpos y sus vínculos?
Darle espacio en el pensamiento a la dimensión hormonal en la vida cotidiana es comenzar a hilvanar nuestro ser completo, es unir las partes para darle cuerpo al cuerpo.


La oxitocina, hormona principal del proceso del parto, también es la hormona que participa en procesos de socialización de los individuos, en la generación de confianza, cooperación y sobretodo en los procesos de enamoramiento de las personas, en lo relacionado con vínculos afectivos muy sólidos.


Las contracciones uterinas de una mujer embarazada generan la producción de oxitocina como hormona analgésica contra el dolor. En lo social, una persona que nos transmite confianza nos hace producir oxitocina, por lo que pudiéramos terminar creando algún tipo de vínculo de trabajo y amistad.


La sobre estimulación de oxitocina por vías digitales o por sustancias es un artificio que está deshabilitando y transformando al cuerpo humano de producirla de forma natural, simultáneamente la sobreproducción de hormonas del stress como contraparte, es el estar cotidiano de muchas personas en los ambientes citadinos.

Simplemente no tenemos las herramientas ni la información necesaria para entrar y salir de los picos de stress, es decir, de lograr en términos corporales y mentales estados de tensión altos para responder al trabajo con la capacidad de regresar a un estado de oxitocina elevada con la desaceleración adecuada para descansar o realizar otras tareas.


Vivir en esta sociedad gaseosa nos exige acelerar todos los procesos de la vida cotidiana. Ante una realidad aplastante las opciones se reducen, los horizontes distintos están en extinción. Nombrar los procesos fisiológicos nos permite observar cómo nos modifica y qué relación tienen con el ambiente exterior.


La producción de oxitocina influye en el aumento o la disminución del deseo sexual. Es producida por el hipotálamo, una zona del cerebro que controla el estado de ánimo, se almacena en la glándula pituitaria, un órgano muy pequeño que se asienta en la base del cráneo.


Es muy fácil entrar en periodos de depresión, estrés y ansiedad por una baja producción de oxitocina, que pudiese estar relacionada a una deficiencia en los procesos de regeneracióny autorregulación por lo que una baja hormonal tal, no se puede reparar mediante los ciclos
de sueño, por ejemplo. Es necesario hacer otras prácticas cotidianas como la meditación para encontrar un balance y generar alternativas prácticas.


Para retomar puntualmente, ¿cuál es la relación de la oxitocina con las prácticas que hacemos en las meditaciones del placer?


En la pregunta está la respuesta, la búsqueda del placer en esta investigación está íntimamente relacionada con la recuperación de la sexualidad uterina, para eso hay que crear una base simbólica y práctica para ponerle cuerpo a eso en el imaginario de cada una, cada mujer lo interpreta subjetivamente y crea ese paisaje en su cuerpo.


En segundo plano, queremos desdibujar las narrativas de dolor, desdibujar esa historia para contarnos otra, parir con placer, disfrutar de la sexualidad sin juicios, disfrutar sin pudor, verbalizar lo que deseamos y cómo, reconocernos sujetos sexuales y deseantes.


Es imprescindible señalar qué sucede también de manera simultánea en términos políticos, significa desmantelar un estado de control sobre el cuerpo femenino que estuvo en manos equivocadas con visiones muy erradas sobre la vida, la salud y la crianza.


Estar en constante práctica para la regulación de los procesos cíclicos, es apostarle a la vida de la regulación y la autonomía del placer.